• Una red inteligente mejora el uso de la energía y ayuda a cumplir los códigos de construcción

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El concepto de red inteligente se refiere a la modernización del sistema de suministro eléctrico. Una red inteligente supervisa, protege y optimiza automáticamente el funcionamiento de los elementos interconectados con el fin de garantizar el suministro de electricidad. Una red inteligente ofrece comunicación bidireccional entre la instalación y la distribuidora eléctrica, de modo que ambas partes pueden comprobar la cantidad de electricidad utilizada, y cuándo y cuánto cuesta. Como parte de la implementación de una red inteligente, los consumidores de electricidad, tanto comerciales como residenciales, pueden reducir su consumo desconectando algunos sistemas en períodos críticos, y a menudo reciben incentivos financieros para hacerlo.

Figura 1: El rendimiento visual relativo es el porcentaje de rendimiento previsto al leer una fuente de tamaño 10 a menos de 1076 lux. Un tamaño de fuente de 10 puntos es el límite mínimo para la mayor parte del material de oficina impreso. Un contraste alto puede equipararse a la impresión en negro sobre papel blanco. Un contraste bajoDe acuerdo con una encuesta realizada en 2003 por el Departamento de Energía (DOE) de Estados Unidos, la iluminación y la climatización representan en conjunto dos tercios del consumo de energía eléctrica de un edificio de oficinas. Por tanto, las estrategias de control de la iluminación y la climatización, como, por ejemplo, la participación en programas de respuesta a la demanda, ofrecen la mejor oportunidad para ayudar a los clientes del sector de la construcción a ser cada vez más eficientes energéticamente.

Esto resulta cada vez más importante a medida que los códigos, normas y sistemas de clasificación medioambientales de nueva creación fuerzan a los municipios a implementar legislaciones de respuesta a la demanda. La norma CalGreen adoptada recientemente por California, además de códigos como la norma ASHRAE 189.1 y el Código Internacional de Construcción Verde (IgCC, por sus siglas en inglés), o la próxima actualización del LEED 2012 del US Green Building Council , cuentan todos con normativas de respuesta a la demanda.

Cómo funciona

La red inteligente es un sistema de energía eléctrica automatizada que supervisa y controla las actividades de la red, asegurando el flujo bidireccional de electricidad e información entre las centrales eléctricas y los consumidores, y todos los puntos intermedios. A lo largo de todo el sistema eléctrico, la red inteligente generará miles de millones de puntos de datos aportados por miles de dispositivos del sistema y cientos de miles de consumidores. Los programas de respuesta a la demanda otorgan en muchos estados incentivos para reducir el uso de la energía durante las horas pico, ofreciendo precios más bajos durante las horas de menor consumo.

Lo que hace que la red sea “inteligente” es la capacidad de detectar, supervisar y, en algunos casos, controlar (de forma automática o de forma remota) el funcionamiento del sistema o su comportamiento bajo un conjunto determinado de condiciones. En su forma más básica, la implementación de una red inteligente es la incorporación de componentes inteligentes en todas las áreas del sistema eléctrico para optimizar el uso de la electricidad.

¿Cómo se benefician de ello las instalaciones comerciales?

La necesidad de mejorar la gestión de la red eléctrica está impulsando la implementación de redes inteligentes, pero las entidades comerciales pueden beneficiarse de estrategias de gestión de la energía. Estas entidades:

  • Reciben incentivos financieros de los programas de respuesta a la demanda y mediante la gestión de los picos de demanda.
  • Reducen el uso de electricidad en períodos críticos para prevenir la inestabilidad de la red, los apagones y los recargos por picos de demanda críticos.
  • Reducen la carga eléctrica con solo apretar un botón o de forma automática, sin tener que enviar al equipo de mantenimiento para apagar manualmente los sistemas.
  • Desconectan los sistemas sin molestar a los ocupantes de un espacio. Las estrategias de control de iluminación, en particular, se aprovechan del hecho de que el ojo humano es muy adaptable a los cambios en los niveles de luz. Un estudio realizado por el Centro de Investigación de Iluminación del Instituto Politécnico Rensselaer ha demostrado que la mayoría de los ocupantes no pueden detectar una disminución gradual en el nivel de luz de entre el 15 % y el 20 %. La capacidad natural del ojo puede compensar cualquier cambio siempre que sea gradual, lento y constante durante unos segundos, de manera que no tendrá ningún impacto en la productividad (véase el gráfico 1).
  • Ayudan a estabilizar los precios locales de la energía.
  • Se benefician de otros incentivos gubernamentales, como la Ley de Política Energética de 2005 de Estados Unidos (EPAct). La deducción por edificios comerciales energéticamente eficientes que establece la EPAct permite a los propietarios de edificios deducir el coste total de una mejora en la iluminación o en el edificio en el año en que el equipo se pone en servicio.
  • Evitan los recargos excesivos por picos de demanda. A medida que se implantan los programas de respuesta a la demanda, cobran más importancia los sistemas controlables de la climatización y la iluminación. Hoy en día, el sector está trabajando para lograr sistemas de respuesta automática a la demanda, o ADR. En caso de producirse picos de demanda, los responsables de energía recibirán directamente una señal para reducir la corriente por medio de un sistema de control de las instalaciones. Esta tendencia va a ser más frecuente a medida que se desarrolle la red inteligente.    

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