• Disfruta de las ventajas de un CMMS con tu sistema ERP

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La mayoría de los departamentos corporativos solo piensa en el mantenimiento cuando necesitan ajustar el termostato en la sala de conferencias. Pero la gestión de mantenimiento y los CMMS son una parte integral de la planificación de recursos empresariales (ERP), ya que están presentes en el 80% de las empresas Fortune 1000. Un CMMS es una herramienta esencial para la gestión de las operaciones y el mantenimiento de equipos en toda la empresa. Un CMMS impulsa la producción de calidad, garantiza el cumplimiento normativo y controla los costes de explotación.

Entonces, ¿cómo ejecutar una operación de mantenimiento sin problemas, mantener los equipos operativos y realizar una integración con el sistema ERP de la empresa? Antes de empezar a codificar una nueva interfaz ERP, hay que sopesar los problemas. ¿Es la integración de CMMS algo deseado por el departamento de mantenimiento o es una orden del director de operaciones? ¿Cómo puede la integración de CMMS y ERP reducir los costes operativos y contribuir al rendimiento de la empresa?

Una vez respondidas las grandes preguntas y tomada la decisión de seguir adelante, hay que tener en cuenta estas pautas de alguien con experiencia en el tema:

1.En primer lugar, asegúrate de pensar bien cuáles serán los puntos de integración. Sincronizar cantidades de piezas frente a compartir un pedido de compra completado: este es un debate importante. Algunos sistemas ERP hacen que sea difícil compartir un pedido de compra completo, así que quizás sincronizar repuestos en el CMMS con los pedidos de compra de ERP es un mejor enfoque.

2. ¿Tienes experiencia interna o al menos un asesoramiento asequible en el lado de ERP? Estos costes pueden ser considerables. Es probable que tu sistema ERP necesite respaldo de configuración para que esta interfaz funcione.

3. No apresures el proceso de integración. Antes debes familiarizarte con tu CMMS, durante unas pocas semanas o incluso varios meses, antes de finalizar los planes de integración. La experiencia con productos influirá en el enfoque/diseño de la interfaz, y es un esfuerzo más seguro y menos costoso que construir la interfaz de antemano.

4. Evalúa tus necesidades de CMMS. Es necesario comprender que, aunque un proveedor de CMMS puede tener capacidades de interfaz estándar, la interfaz siempre deberá configurarse para el entorno de la organización, en el lado CMMS o el de ERP, o en ambos. La configuración depende del entorno de IT, del sistema y la versión de ERP, de los puntos de integración deseados, de la experiencia de ERP en la empresa, etc. Las interfaces automatizadas deben considerarse como proyectos semiconfigurados (en algunos casos, totalmente personalizados).

En teoría, un proveedor de CMMS de calidad debe tener capacidades tecnológicas para que cualquier información se pueda transferir a un sistema ERP o desde él. Las interfaces más comunes que he desarrollado están relacionadas con repuestos. Otras incluyen el compartimiento de pedidos/solicitudes de compra "finalizadas", información de activos (estado, emplazamiento, costes, etc.) y datos de empleados, normalmente tasas laborales o información de departamento.

Lo más importante es hablar con el equipo de mantenimiento. Define los objetivos de tu empresa. Identifica los puntos de integración. El proveedor de CMMS no podrá tratar los costes de desarrollo a menos que hayas analizado detenidamente el proyecto. Haz bien este trabajo previo para que CMMS y ERP pueden hacer que la conexión sea duradera.

Paul Lachance es presidente y director de tecnología de Smartware Group, productor de Bigfoot CMMS. Puedes ponerte en contacto con Paul en paul.lachance@bigfootcmms.com. Powered by ContentStream®PLEx_Logo_Color_TM