• La industria privada tiene un papel que desempeñar en el desarrollo de las Smart Cities

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La industria privada, en vista del potencial de nuevas fuentes de ingresos y con el objetivo de capitalizar el interés de los consumidores en todo lo digital, está buscando oportunidades para participar y colaborar con los mandatarios municipales en las iniciativas de las ciudades inteligentes. Las ciudades, a su vez, son conscientes de la necesidad de mejorar su salud, su seguridad y su bienestar económico. Cada vez surgen más ejemplos de asociaciones entre empresas privadas y municipios para desarrollar estrategias para que las ciudades sean más habitables, sostenibles y resistentes.

"Uno de los problemas fundamentales a los que se enfrentan los gobiernos municipales y los proveedores de servicios públicos es cómo hacer que una ciudad conectada implique a sus ciudadanos y ayude a prosperar a la industria privada", asegura Rick Azer, Director de Desarrollo de la línea de servicio para Infraestructura inteligente integrada de Black & Veatch. "Los líderes tratan de crear entornos en los que las inversiones en infraestructuras inteligentes, transporte y seguridad pública sean un incentivo para la creación de empleo y el crecimiento".

Azer señaló que la tendencia hacia una mayor urbanización ha aumentado la presión a la que se ven sometidos los municipios de todo el mundo para proporcionar infraestructuras robustas que apoyen la creciente demanda de vivienda, servicios municipales y transporte eficiente. Las comunidades también buscan soluciones para sus preocupaciones relacionadas con la calidad de vida, como un suministro fiable de agua y energía y, cada vez más, acceso a conexiones de banda ancha.

La promesa de la interconexión de los servicios, los datos compartidos y los análisis de datos puede ser la solución a estos desafíos. Apoyando esa premisa, el informe de Black & Veatch de 2015, Orientaciones estratégicas: Servicios inteligentes muestra que el 65% de las iniciativas en proceso de implementación son para una red eléctrica inteligente.

"Los servicios inteligentes, con la ayuda de los objetivos cívicos de integración de renovables y la omnipresencia de redes de comunicaciones, constituyen la piedra angular de las ciudades inteligentes", asegura Azer.

Participación del sector privado en las ciudades inteligentes

Universidades y empresas tecnológicas como Amazon, Google y Tesla están creando negocios enteros que aprovechan y amplían las infraestructuras construidas por los servicios públicos y reguladas por las entidades locales y estatales.

"Estas entidades prosperan aplicando capas de innovación tecnológica sobre los servicios existentes y siguen ampliando los límites de la infraestructura inteligente", declara Azer. "Están tomando las riendas de su destino energético, complementando la energía suministrada por compañías de servicios con iniciativas de consumo cero que incluyen la generación de energías renovables in situ, microrredes, programas de eficiencia energética e inversiones en proyectos de reducción del consumo de carbono".

Según Azer, estas entidades están dándose cuenta de que todo esto no solo es positivo para el medio ambiente, sino que también lo es para su negocio. Las ciudades permanecen vigilantes y observan para imitar las mejores prácticas.
Pero encontrar financiación pública para estas iniciativas puede ser todo un desafío. Es importante señalar que no existe una estrategia única para hacer frente a las necesidades de financiación. Una solución es la financiación a través de asociaciones público-privadas. Por ejemplo, Kansas City, en Missouri, ha colaborado con la empresa tecnológica Cisco, la cual se encargará de varias fases de programas de ciudad inteligente, señala Azer.

Otra opción son las subvenciones para programas piloto. La Universidad de Chicago y el Laboratorio Nacional de Argonne están colaborando para recopilar datos de sensores colocados en toda la ciudad. La ciudad de Chicago también ha sufragado costes de otras iniciativas, confiando en el software de código abierto para crear su plataforma de datos.

Otras ciudades han creado planes utilizando una combinación de bonos y subsidios del gobierno. Además, dice Azer, el ahorro de energía de algunas medidas iniciales, como la modernización de las farolas a la tecnología LED, puede servir de capital para financiar las fases posteriores del desarrollo de las ciudades inteligentes. La modernización a iluminación LED puede proporcionar una cobertura superior con un ahorro energético del 50%, que puede ser aún mayor si se implementan controles de iluminación adaptativa en red.

La percepción lo es todo

Una cuestión que plantearon los encuestados en el informe de Black & Veatch tiene que ver con la competencia percibida sobre quién se beneficia más de estas iniciativas. Los encuestados creen, por gran mayoría, que las entidades comerciales se benefician más de las iniciativas municipales de ciudades inteligentes. Cuando se les preguntó qué parte se beneficiaría más de las iniciativas de ciudades inteligentes, la mayoría de los encuestados nombraron a las empresas eléctricas.

"Muchas iniciativas de ciudades inteligentes comienzan como ampliaciones de las iniciativas de servicios eléctricos. Claramente, queda trabajo por hacer para comunicar mejor la propuesta de valor que estos servicios aportan a las empresas comerciales y a los ciudadanos", admitió Azer.

Según Azer, existiendo ya partes que consideran que los intereses comerciales están en conflicto con las prioridades municipales, determinar quién corre con los gastos se convierte en una preocupación adicional. Comunicar con eficacia esas oportunidades a los grupos de interés es un paso clave en la mitigación de los problemas de percepción y de costes. El apoyo de los líderes municipales y la divulgación persistente en la comunidad son también factores importantes para que las soluciones sigan avanzando. Pero para que participe el sector privado, debe existir un potencial de retorno económico viable.

"Para las empresas minoristas o de fabricación, un retorno de la inversión atractivo incluye mejoras en la eficiencia energética, ya que una factura eléctrica más baja reduce los costes de explotación", destacó Azer. También señaló que las universidades y los centros comerciales podrían priorizar el acceso Wi-Fi y la emisión de comunicaciones comerciales específicas.

Mientras que la mejora en los servicios puede ser un buen argumento de venta para el público, también es necesario abordar sus preocupaciones acerca de la privacidad, señala Azer.

Aplicaciones en megaciudades

La ciudad de Nueva York podría ser uno de los ejemplos más visibles de una visión de ciudad inteligente personalizada para satisfacer las necesidades de sus grupos de interés empresariales. Entre los proyectos emblemáticos que muestran este enfoque de planificación se encuentra una iniciativa en marcha a cargo de CityBridge, un consorcio de empresas públicas. CityBridge tiene un programa para sustituir más de 6.400 teléfonos públicos con quioscos inteligentes que ofrezcan Wi-Fi municipal gratuito y otros servicios públicos, todo financiado por la publicidad en formato de señalización digital en los quioscos.

Así, esta fuente de ingresos alternativa sirve también como mecanismo de financiación. El retorno de la inversión para las empresas incluye los ingresos publicitarios derivados de la señalización digital. Para la ciudad, el aumento de la concienciación sobre los problemas de seguridad pública y los beneficios para la calidad de vida de los habitantes parecen ser indicadores de éxito. Estos nuevos elementos sirven como columna vertebral de la infraestructura básica para unas aplicaciones y servicios ampliados.

La inversión privada en estos sistemas puede difuminar la distinción entre contribución pública y privada en la emergente ciudad inteligente", señala Azer.

Empresas y ciudades por igual observan de cerca el programa Wise City de Hong Kong, deseosos de beneficiarse de las lecciones aprendidas de un pionero en la aplicación de medidas innovadoras. Allí donde la comunidad empresarial e inversora toma la delantera en la planificación de una ciudad inteligente, los casos de éxito muestran un sector privado dispuesto a participar en las funciones de financiación.

Los proyectos exitosos de infraestructura respaldados por inversión privada pueden traer un retorno de la inversión constante durante muchos años.

"El progreso sostenible atrae a fuentes adicionales de financiación, lo que mejora aún más la región", recuerda Azer. "Tanto ciudades como habitantes se dan cuenta del valor de estos servicios y tecnologías, que aprovechan la participación de entidades privadas para el beneficio público".

Organizaciones como Cleantech San Diego, el Smart Cities Council y las 100 ciudades más resilientes cuentan ahora con miembros de una amplia variedad de grupos de interés, desde corporaciones establecidas a empresas menores de nueva creación. Estos grupos aplican un enfoque de mejores prácticas para garantizar que se satisfacen las necesidades de sus grupos de interés.

En palabras de Azer, "estas organizaciones facilitan la colaboración a través de la participación pública, privada y académica para fomentar la inversión en infraestructura de ciudades inteligentes y en iniciativas de sostenibilidad relacionadas". "Black & Veatch se asocia con una selección de organizaciones para avanzar en el diálogo de colaboración".

Publicado originalmente en Black & Veatch Solutions.

Este artículo fue redactado por Black & Veatch de Breaking Energy, y cuenta con licencia legal a través de la red editorial NewsCred.