• Externalización del mantenimiento: 10 preguntas que debes hacer a tu proveedor

Man inspecting cables in computer server room

El grado en el que el proveedor externo se integre en la cultura corporativa es tan importante para el éxito de éste como para el de la empresa. Cortesía de: Int. transferencia automática

El mantenimiento de los equipos de fabricación durante la producción es, probablemente, el impulsor más importante de la productividad, la calidad y la entrega puntual para los fabricantes. Se trata de habilidades extremadamente complejas.

Seamos sinceros. La escasez de personal capacitado no tiene visos de solucionarse en breve y este dilema ha dado lugar a un gran números de ideas interesantes sobre cómo reemplazar estas habilidades vitales para el funcionamiento de nuestra economía. Una de ellas consiste en una solución del tipo “cultivo interno” para sustituir las habilidades que el sector va perdiendo. Ya se ha llevado a cabo con cierto éxito, pero la tarea de captar jóvenes trabajadores para la plantilla de producción es, cómo mínimo, difícil. Y se trata de programas que tardan mucho tiempo en dar sus frutos.

Otro concepto que también ha tenido algún éxito es retener a los trabajadores más veteranos incentivándoles para que trabajen a jornada completa o parcial. De este modo, dichos trabajadores veteranos y experimentados forman al personal joven. Es una gran idea. Sin embargo, es un concepto con los días contados, ya que esas personas capacitadas terminarán por jubilarse.

Ahora suma, sin embargo, otro concepto creativo que ha ido ganando terreno desde hace tiempo. Y dicho concepto se resume en externalizar esas habilidades técnicas con profesionales cuya competencia básica abarca las habilidades que necesita. Vamos a ver el ejemplo del mantenimiento de equipos de producción, ya que ha sido objeto de amplio debate en lo referido a la escasez de habilidades.

10 preguntas fundamentales

Si se está pensando en externalizar el mantenimiento de los equipos de producción críticos, deben tenerse en cuenta estas 10 preguntas:

  1. 1. ¿Cómo selecciona a sus técnicos de mantenimiento el proveedor externo?
  2. 2. ¿El proveedor ofrece medidas clave o KPI?
  3. 3. ¿Existe alguna disposición que garantice el ahorro de costes?
  4. 4. ¿El proveedor externo es una empresa que encarne una cultura de la mejora continua?
  5. 5. ¿El proveedor externo imparte formación técnica continua a sus empleados?
  6. 6. ¿Ha podido visitarse alguna instalación en la que el proveedor externo trabaje actualmente?
  7. 7. ¿Qué dificultad supondría regresar a la situación anterior para el departamento de mantenimiento si la externalización fallara?
  8. 8. ¿Se considera que el mantenimiento forma parte de las competencias básicas de la empresa?
  9. 9. ¿Se desea incluir las piezas reparables en el contrato de externalización?
  10. 10. ¿La empresa bajo estudio conoce el software empresarial, como por ejemplo el sistema SAP?

Aunque cada uno de estos puntos es importante, saber que se trabaja con una empresa que goza de buena reputación entre importantes fabricantes nacionales es fundamental. Por consiguiente, debería visitarse a algunos de ellos. Los empleados que trabajan para el proveedor externo también necesitan apoyo, incluyendo formación continua y un margen para su desarrollo profesional. Un proveedor de mantenimiento externo profesional debe ser capaz de ofrecerlo, lo que también facilita la selección de los talentos mejor preparados. Por supuesto, la retención de estas personas tan capacitadas es también mucho más alta.

Definir un plan de rendimiento claro con el proveedor externo. Muchas de estas empresas prometen mejorar la productividad, algo que el contrato debe reflejar por escrito en forma de ahorros garantizados.

El grado de integración del proveedor externo se integra en la cultura corporativa es importante para su éxito. Si se posee una cultura de mejora continua bien ajustada que hace especial hincapié en la seguridad, lo deseable será contar con un proveedor que comparta los mismos ideales en lugar de un departamento que se limite a responder a cada proyecto que le llega.

Si no se está preparado para aceptar el hecho de que el mantenimiento no es una competencia básica para la empresa pero sí lo es la creación de productos de calidad innovadores, el arreglo resultará problemático. Resulta imprescindible asegurarse de comprender los riesgos y recompensas o quién gestiona las piezas reparables y quién es propietario del inventario dentro de la relación.

¿El software de la empresa tendrá conflictos con el de sus proveedores externos? Es importante estar al tanto de estos problemas de compatibilidad, especialmente cuando se trata de ejecutar o implementar un sistema CMMS.

Y por último, debe superarse el temor a quedar atrapado en un modelo de externalización una vez se haya dado el primer paso. Para tener éxito en cualquier iniciativa de externalización, debe permitirse que los expertos que se ha contratado hagan su trabajo. Un buen proveedor externo contará con un mapa estratégico que impulse el proceso de mejora. Es muy raro que los fabricantes deseen reintegrar el mantenimiento en su empresa una vez las mejoras comienzan a transformar las operaciones.

Las ventajas del mantenimiento externalizado pueden liberar tiempo que se podrá destinar al pensamiento creativo y la innovación, mientras que las mejoras en productividad posiblemente permitan rebajar el coste de cada artículo producido. Con esta combinación es difícil no contemplar la externalización del mantenimiento desde un punto de vista informado pero cauto.

Don Johnson es vicepresidente de marketing de Advanced Technology Services (ATS).

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