• Factorización de la iluminación en las cargas de refrigeración

Default Alternative Text

Objetivos de aprendizaje

  • Comprender cómo afectan las decisiones que se tomen sobre la iluminación a la eficiencia energética global de un edificio.
  • Determinar cuáles son los factores clave del diseño de la iluminación que afectan a las cargas de refrigeración y calefacción de un edificio.
  • Establecer qué aspectos se han de analizar cuando se estudien las tecnologías alternativas de lámparas.

Figura 1: leyenda de la imagen de la portada que aparecerá aquí. La imagen y la leyenda aparecerán en el artículo de portada, y una versión abreviada aparecerá en el índice. Cortesía: ccrd partners

En EE.UU., existen actualmente códigos, normas y directrices, tanto federales y estatales, como municipales, que restringen la densidad de potencia de iluminación (LPD) de los edificios a un valor máximo de 0,60 W/sq ft, lo que obliga a los arquitectos e ingenieros de los equipos de diseño encargados de trabajos de reforma a conocer en profundidad y analizar la contribución de la iluminación a las cargas de refrigeración y calefacción de los edificios. Diseñar sistemas de iluminación que complementen el diseño de los sistemas de HVAC para obtener con ello una reducción neta del consumo energético de un edificio requiere una estrecha colaboración entre los diseñadores de la iluminación, los arquitectos y los ingenieros mecánicos y eléctricos del proyecto. El equipo tiene que conseguir desarrollar un diseño que proporcione una iluminación de calidad para el espacio, pero que, además, reduzca el consumo total de energía.

Uno de los retos que tiene que afrontar el equipo de diseño durante el desarrollo de la estrategia de iluminación es la incorporación de componentes que puedan modelar con precisión la carga de refrigeración del sistema de HVAC y el software de análisis de la energía. En la actualidad, se está poniendo más atención en la sostenibilidad y la conservación de la energía y se está prestando apoyo financiero al desarrollo de productos de tecnologías de iluminación, lo que está allanado el camino a la aparición de nuevos focos y dispositivos de control que ya están disponibles para los arquitectos y los ingenieros de diseño. Sin embargo, los datos de rendimiento no siempre se presentan de una manera equivalente con respecto al uso de la energía y a la calidad de la luz. En la medida en la que los equipos de diseño vayan utilizando esta tecnología nueva, será fundamental obtener datos correctos de rendimiento comparables e incorporarlos no solamente a los análisis de cargas de refrigeración y calefacción de los edificios y al modelado energético, sino también a los programas de software de fotometría de manera que los equipos de diseño puedan estudiar, probar e implementar diseños de iluminación.

De acuerdo al Energy Star Building Upgrade Manual (Manual de modernización de edificios de Energy Star) de la agencia estadounidense EPA, la iluminación suele ser la fuente que más calor mal gasta, y representa aproximadamente el 35 % de la electricidad consumida en los edificios comerciales. Ese calor residual provoca un aumento del calor que afecta notablemente a las cargas de refrigeración y de calefacción de los edificios. Aunque existen otros factores que también influyen en el análisis definitivo de las cargas de refrigeración y calefacción, el sistema de iluminación contribuye en gran medida al incremento del calor interno. En determinados climas o configuraciones de la construcción, este incremento del calor interno puede ser útil cuando el edificio está en modo de calefacción. Sin embargo, cuando el edificio se encuentra en modo de refrigeración, el incremento del calor ocasionado por la iluminación puede ser perjudicial, ya que aumenta la carga de refrigeración y exige una mayor capacidad del equipo de refrigeración para mantener las condiciones de confort térmico en el espacio.

En muchas aplicaciones de reforma, la reducción de las cargas de iluminación de los edificios y la correspondiente reducción de la demanda de refrigeración pueden hacer que los sistemas de HVAC tengan que funcionar durante menos tiempo a plena carga. De este modo se pueden ahorrar cantidades significativas de energía empleada para la iluminación y la refrigeración del edificio, reducir los costes de la energía y, probablemente, prolongar la durabilidad de los componentes de HVAC existentes. Otra ventaja adicional es que la capacidad de refrigeración excedente podría utilizarse para responder a futuras demandas de refrigeración, para proporcionar una capacidad redundante para las cargas críticas existentes o para permitir el uso de equipos de refrigeración de menor capacidad, es decir, emplear el tamaño adecuado para cargas menores y, de este modo, reducir los gastos explotación.

Normas y códigos energéticos nuevos

En los últimos años, se ha publicado la revisión de varios códigos y normas relativos a la energía. Conocer los requisitos básicos de la norma aplicable al proyecto específico es imprescindible a la hora de diseñar y modelar sistemas de iluminación que proporcionen un rendimiento óptimo y sean rentables a lo largo del ciclo de vida.

Algunos de los códigos y de las normas adoptados recientemente y que atañen al diseño de sistemas de iluminación para aplicaciones de reforma son la Ley de Política Energética de 2005 (EPAct 2005), el Código Internacional de Conservación de Energía 2012 (IECC) y la norma ANSI/ASHRAE/IES 90.1-2010, las Normas de Eficiencia Energética para Edificios del Estado de California de 2013, Título 24, Parte 6 (y las normas de administración asociadas en la parte 1), y la norma LL85 de la Ciudad de Nueva York: Código de Conservación de la Energía y LL88: Código de actualizaciones de iluminación y de submedición.

Estos códigos y normas, así como los programas voluntarios para la sostenibilidad (tales como el programa estadounidense de certificaciones LEED de Green Building Council (USGBC), el programa Green Globes de Green Building Initiative (GBI), la norma ASHRAE 189.1-2011 y el programa Energy Star de la EPA en EE.UU.) representan un cambio de paradigma en la forma en que los arquitectos y los ingenieros de diseño deben tener en cuenta no solo cómo afecta inicialmente la iluminación en el cálculo de las cargas de calefacción y refrigeración, sino también las condiciones de funcionamiento actuales y la puesta en marcha de los sistemas existentes. De hecho, algunas autoridades sobre normalización y el Ejército de Estados Unidos (UFC 1-200-02 High Performance and Sustainable Building Requirements) han adoptado la totalidad de estas normas, o partes de ellas, para algunos tipos específicos de construcción o lugares en el ámbito de su jurisdicción.

Para los miembros del equipo de diseño, estos cambios ponen de relieve la importancia de la colaboración a la hora de seleccionar la tecnología de iluminación que se empleará en un proyecto específico. En la actualidad, el diseño de sistemas de iluminación innovadores y eficientes en el consumo de energía exige el máximo esfuerzo del equipo de diseño a la hora de valorar cómo afectan los sistemas de iluminación alternativos en la planificación del espacio interior, la distribución de los puntos de luz, el mobiliario y la distribución de los equipos fijos, así como los controles de iluminación, las consecuencias en las cargas de refrigeración y calefacción en los sistemas de HVAC y, por último, en el consumo de energía y los costes del servicio intrínsecos al funcionamiento del edificio.

Configuración del edificio y cálculo de las cargas

En el cálculo de las cargas de refrigeración y calefacción de los espacios intervienen numerosos aspectos del diseño de edificios. Los factores que afectan a las cargas de refrigeración y calefacción incluyen:

  • Tipo de edificio
  • Configuración del edificio y superficie de la planta
  • Relación entre paredes y ventanas
  • Orientación del edificio en la parcela
  • Rendimiento térmico de la envolvente del edificio
  • Efectos de las protecciones solares externas o de los edificios adyacentes
  • Radiación solar que refleja el suelo
  • Condiciones climáticas
  • Requisitos para el diseño de interiores
  • Ganancia de calor interno, incluidas las cargas de enchufes y procesos
  • Horarios de ocupación del edificio
  • Horarios de funcionamiento de los equipos que consumen energía
  • Tipos de sistemas de HVAC
  • Secuencias de funcionamiento de los sistemas de HVAC

En las aplicaciones de reforma, los ingenieros deben conocer el tamaño y la eficiencia de los sistemas de calefacción y refrigeración existentes, así el uso que se hace del equipamiento del edificio para poder prever con precisión el consumo de energía y la demanda pico. Normalmente, los grandes rascacielos están dominados por cargas internas elevadas y consumen más aire acondicionado y calefacción que la mayoría de los edificios de baja altura debido al tamaño y a la densidad de la población que ocupa el edificio y a la ganancia de calor generada por los equipos. Según la EPA, los edificios de gran altura son los que tienen más posibilidades de ahorrar energía. Por cada kWh que se reduzca el consumo anual de energía para iluminación, se consigue una reducción anual de otros 0,4 kWh en la energía de los sistemas de HVAC.

En el caso de edificios más pequeños, con una buena envolvente exterior, el resultado neto de la reforma de la iluminación puede ser negativo para el sistema de HVAC, especialmente, en edificios situados en climas fríos. Esto significa que por cada kWh de energía de iluminación que se reduce, puede aumentar el consumo neto de energía del sistema de HVAC del edificio a consecuencia del uso adicional de energía anual para la calefacción. En otras palabras, una reducción en la carga de iluminación puede dar lugar a un aumento de la carga de calefacción del edificio y, por tanto, no supondría ningún cambio o, por el contrario, un aumento en el consumo total de energía si, a lo largo del año, la reducción en la energía utilizada para la refrigeración es menor que la energía de calefacción adicional requerida. Los datos empíricos demuestran que, en la mayoría de los casos, las mejoras de iluminación tienen más posibilidades de reducir los costes de refrigeración y aumentar los costes de calefacción.

En el cálculo de las cargas de refrigeración del edificio, los diseñadores deben tener en cuenta los componentes que conforman la ganancia de calor generada por la iluminación. Estos factores pueden variar de tal manera que, en cualquier momento dado, la potencia equivalente al calor suministrada instantáneamente a la iluminación no es necesariamente la equivalente a la carga de refrigeración instantánea. De los tres tipos básicos de transferencia de calor, la convección y la radiación térmica son los que más contribuyen a la ganancia de calor provocada por la iluminación, mientras que la aportación de la conducción es insignificante. Tanto la convección como la radiación térmica transfieren calor al espacio, lo que se traduce en que el 100 % de la potencia de iluminación se convierte en carga de refrigeración. Sin embargo, es importante reconocer que el componente convectivo representa una ganancia de calor instantánea, mientras que la ganancia de calor que provoca la radiación térmica se produce con retraso porque el calor se almacena en las superficies de la habitación, como techos, suelos, paredes, muebles, etc. Este fenómeno se produce en todos los tipos de tecnologías de iluminación (LED, fluorescentes, incandescentes, etc.), aunque las fracciones atribuibles a la radiación con respecto a la convección serán diferentes.

En el manual Fundamentals de ASHRAE, de 2013, se tratan con detalle los diversos parámetros que influyen en el cálculo de las cargas de refrigeración debidas a la ganancia de calor procedente de la iluminación. De los presentados, los factores clave más recurrentes en los nuevos códigos y estándares de energía son las fracciones de ganancia de calor y el factor de asignación especial (SAF).

Las fracciones de ganancia de calor consideran la asignación de aporte de calor de los componentes de la luminaria. Las cargas de refrigeración normalmente tienen que hacer frente al calor generado por las luminarias de techo (o empotradas), que se componen de dos parámetros fundamentales:

  • Fracción de cámara de distribución de aire del techo: La fracción de la potencia de iluminación que calienta el aire de retorno que es dirigido a través de la luminaria (cero en los montajes en superficie, luminarias colgantes y lámparas de oficina)
  • Fracción del espacio: La fracción de la potencia de iluminación convertida en ganancia de calor en el espacio acondicionado.

En las reformas de edificios de oficinas comerciales, el diseño incluye, normalmente, luminarias fluorescentes empotradas, que liberarán calor al espacio y calor directamente a la cámara de distribución del aire de retorno o de la cavidad del techo. Es importante distinguir estos componentes a pesar de que la carga de refrigeración total impuesta a la bobina de refrigeración sigue siendo la misma. Cuanto mayor sea la fracción del calor producido por las luminarias que se recoge en la corriente de retorno para las luminarias con retorno de aire y dirigida de nuevo a la bobina de refrigeración, mejor será el desempeño energético global y el confort interior debido a la menor fracción de calor que va al espacio acondicionado. Esta canalización del calor procedente de la iluminación a la cámara de distribución de aire del techo ayuda a reducir las cargas de refrigeración de la estancia, reduciendo así el flujo de aire de suministro (y la energía resultante del ventilador) necesaria para acondicionar la estancia.

El SAF es el consumo de potencia total de las luminarias, incluyendo lámparas y reactancias, con respecto al consumo de potencia nominal de las lámparas, que incluye las lámparas de las luminarias y las reactancias (para lámparas fluorescentes). Como referencia, una lámpara incandescente tiene un SAF de 1,0. Para demostrar el progreso alcanzado en el desarrollo de la iluminación fluorescente con lámparas de bajo consumo en los últimos años, se ha realizado una comparación histórica entre los manuales Fundamentals de ASHRAE de 1977 y 2013. En el manual de 1977, el SAF para luminarias fluorescentes era de hasta 2,19 para una única luminaria de alta potencia T-12 de 32 W. Para una lámpara de arranque rápido T-12 de 40 W, los factores de asignación varían desde un valor bajo de 1,18 para dos lámparas, hasta un valor alto de 1,30 para una lámpara.

Estos valores SAF representaban las pérdidas en las reactancias magnéticas que, en aquella época, se empleaban habitualmente en las luminarias.

Recientes investigaciones de la ASHRAE han encontrado que los rangos de SAF oscilan entre 0,87 y 0,90 para las luminarias T-8 con reactancias electrónicas y entre 0,98 y 1,02 con otros tipos de lámparas. Las reactancias electrónicas pueden reducir el consumo eléctrico por debajo de la potencia nominal de las lámparas, lo que representa un avance significativo en la tecnología de iluminación y proporciona una valiosa herramienta que permite a los diseñadores reducir las cargas de refrigeración y mejorar el desempeño energético. Las reactancias electrónicas hacen funcionar las lámparas a una frecuencia elevada (> 20.000 Hz), ofrecen opciones de control adicionales para las lámparas y consumen menos energía que las reactancias magnéticas.

Los actuales manuales ASHRAE presentan poca información sobre la iluminación LED, sin duda debido a la rápida evolución de la tecnología LED en estado sólido. Sin embargo, una revisión, recientemente publicada, de los datos de los fabricantes sobre iluminación LED en estado sólido, indica que el SAF se desplaza hacia valores positivos cuando se considera el rendimiento de luz por unidad y la calidad de la luz proporcionada al área estudiada.

Los avances recientes en la tecnología LED de estado sólido muestran un rendimiento superior tanto en los valores de la fracción de espacio como de la fracción de radiación. En comparación con las lámparas incandescentes, la fracción de la transferencia de calor debida a la radiación en comparación con la de convección es típicamente mucho más alta con los LED, lo que provoca el retraso de la conversión de la carga de iluminación almacenada a carga de refrigeración de la estancia. Además, debido a que los LED emiten poco o nada de radiación infrarroja (IR) o ultravioleta (UV), la mayor parte de la energía radiada es en forma de luz visible. Teniendo en cuenta que no todos los datos publicados sobre la tecnología LED son equivalentes actualmente, el ingeniero de diseño ha de evaluar cuidadosamente los datos y procurar la normalización de los valores para poder introducirlos correctamente en el análisis de la carga de refrigeración y en el software de modelado de energía. Es necesario que el ingeniero de diseño calcule el rendimiento de la generación de calor para cada componente de la luminaria como una fracción de la ganancia de calor total procedente de la iluminación adoptando un criterio para estimar los porcentajes de "calor al espacio" y "calor de retorno".

Reducción de la densidad de potencia de la iluminación

Para las reformas en los sistemas de iluminación de espacios de edificios de oficinas comerciales, el análisis de la carga de la densidad de potencia de iluminación (LPD) debe incluir todas las luminarias que se agreguen, se reemplacen o se eliminen. Los cambios en la iluminación que tengan que ver solamente con la sustitución de lámparas y reactancias también deben cumplir con los requisitos de la LPD. Este análisis de la carga de refrigeración debe incluir la potencia de las luminarias de la línea de tensión que contengan reactancias remotas, transformadores con la potencia máxima declarada de la luminaria o la combinación de los valores de la documentación del fabricante o de un laboratorio de ensayos reconocido a nivel nacional.

Figura 3: En esta curva de rendimiento de la luminaria de iluminación de estado sólido, la eficacia de las fuentes de luz LED ya ha superado a la de las lámparas incandescentes, halógenas, de descarga de alta intensidad y tubos fluorescentes, y continuará mejorando

En el caso de los cálculos de potencia de iluminación para las reactancias con factores de reactancia ajustables, los cálculos de los efectos en la carga deben estar basados en el factor de la reactancia que se utilizará en el espacio, siempre que el usuario no pueda modificar el valor de la reactancia. En aplicaciones comerciales que usan una iluminación especial para exposiciones o con fines arquitectónicos, como el seguimiento de la tensión en línea o sistemas busway enchufables, se deben tener en cuenta los efectos de la carga localizada en los cálculos de la carga general.

Control de iluminación

Las revisiones de los códigos y normas sobre energía ya han permitido que los mercados de las obras de reformas y de la nueva edificación hayan pasado de contar con unas lámparas y luminarias poco eficientes a unos dispositivos más eficientes. El consumo de energía puede reducirse aún más con el uso de las nuevas tecnologías para el control de los sistemas de iluminación que utilizan lámparas y reactancias de alta tecnología.

Los controladores de iluminación automáticos pueden atenuar o cambiar la iluminación en función de la hora, de la ocupación, del nivel de iluminación natural o de una combinación de todo lo anterior. Los sistemas de iluminación en edificios de oficinas comerciales se suelen dejar encendidos durante largos períodos de tiempo debido a la baja ocupación de un espacio o porque el servicio de limpieza trabaja por la noche. La capacidad de controlar la iluminación apagando luces que ya no son necesarias o que se dejan encendidas en espacios desocupados o usando la luz natural cuando sea suficiente puede ofrecer oportunidades de ahorro de energía adicionales. Algunas de las estrategias de control de la iluminación que utilizan actualmente los diseñadores son las siguientes:

  • Control de la ocupación (las luces se encienden, se apagan o se regulan según la ocupación)
  • Programación (las luces se programan para encenderse y apagarse en función de los horarios de trabajo)
  • Aprovechamiento de la luz natural (las luces eléctricas se atenúan o se apagan automáticamente en función de la luz natural existente)
  • Respuesta a la demanda (se reduce la potencia de la iluminación eléctrica en respuesta a las señales de restricción de la empresa suministradora o para reducir los gastos de energía de una instalación en los picos de potencia de demanda)
  • Control (la potencia de salida de la iluminación se reduce para satisfacer las necesidades de los ocupantes)
  • Compensación adaptativa (los niveles de iluminación se reducen por la noche para aprovechar el hecho de que los ocupantes necesitan o prefieren menos luz que durante las horas del día).

Mejora de la calidad del suministro

La mala calidad del suministro es una preocupación en los edificios ya que supone un desperdicio de energía, reduce la capacidad eléctrica y puede dañar los equipos del edificio y de sus ocupantes. En algunos casos, puede afectar negativamente al propio sistema de distribución eléctrica del edificio.

La calidad de la alimentación es una condición de la potencia suministrada al equipamiento. El suministro eléctrico puede contener transitorios y otras condiciones de subtensiones o sobretensiones a corto plazo producto de las operaciones de conmutación, de fallos, de los arranques de los motores, de las perturbaciones en la iluminación, de la conmutación de los condensadores, de los trabajos de soldadura eléctrica y del funcionamiento de equipos pesados de producción que puedan generar armónicos. Los armónicos son múltiplos enteros de la frecuencia (de línea) fundamental que incluyen cargas no lineales o dispositivos de control, incluidos los dispositivos electromagnéticos (transformadores, reactancias de iluminación) y dispositivos de estado sólido (rectificadores, tiristores, dispositivos de conmutación controlados por desplazamiento de fase).

La actualización de los equipos de iluminación con un nuevo factor de potencia elevado y con unas características de distribución baja de armónicos totales puede ayudar a mejorar la calidad de la alimentación en un sistema eléctrico existente e, incluso, liberar capacidad eléctrica. En muchos casos, este beneficio puede justificar el coste de actualizar un sistema de iluminación. Por ejemplo, los vatios medidos de las reactancias de bajo factor de potencia son aproximadamente los mismos que los vatios medidos del tipo de alto factor de potencia (por encima del 90 %) cuando se conecta a la misma carga. El tipo de bajo factor de potencia consume más corriente de la misma fuente de alimentación y, por lo tanto, pueden ser necesarios conductores de alimentación de mayor tamaño. El uso de reactancias de alto factor de potencia permite conectar mayores cargas con los sistemas de cableado existentes. Muchas compañías eléctricas han establecido cláusulas de penalización para el uso de equipos con bajo factor de potencia.

Luz natural

La luz natural puede proporcionar hasta 140 lúmenes (lm) de luz, de modo que supera con creces los 90 lm/W de la mayoría de los sistemas de iluminación eléctrica. Los sistemas que aprovechan la luz natural para complementar la iluminación eléctrica presentan una de las mejores maneras de reducir el consumo de energía en la iluminación del edificio y, además, equilibran las cargas y las demandas pico y crean un ambiente interior más agradable para los ocupantes. Para el diseño de la luz natural en un trabajo de reforma de edificios, hay que tener en cuenta cuatro criterios básicos:

1. Luz aprovechable: la cantidad de luz que puede dirigirse hasta el espacio en cuestión para poder utilizarla eficientemente utilizando claraboyas, estantes de luz, lucernarios o tubos de luz.

2. Efectos de los materiales y el color del interior: Uso equilibrado de materiales reflectantes especializados y colores de los interiores para utilizar las ventajas de la luz.

3. Deslumbramiento: La luz solar directa en un espacio puede causar relaciones de luminancia irregulares que distraen a los ocupantes y que no solamente molestan, sino que también forman puntos calientes en el espacio. Utilizar la luz rebotada o dejar que pase la luz natural difusa de ciertos ángulos, como el norte, puede ayudar a reducir los deslumbramientos.

4. Control de las luces eléctricas: Para que la iluminación natural sea lo más eficaz posible, es necesario optimizar el rendimiento mediante controles de la iluminación. El control automático de detección es una solución que garantiza que se reducirá la iluminación eléctrica siempre que haya luz natural suficiente en la estancia. La aplicación reduce las posibilidades de que se produzcan una sobrerregulación, subregulación o el cambio cíclico rápido de los dispositivos de iluminación, ayudando así en la reducción de la carga de refrigeración y en el ahorro de energía.

Otra posibilidad de control de la luz natural es permitir el uso del control automático de los sistemas de sombra de las ventanas como parte del plan de iluminación de las estancias. Los análisis de la carga de los sistemas de HVAC incluyen, por lo general, la ventaja de usar dispositivos de sombra de las ventanas comúnmente modelados en los programas de análisis de carga de refrigeración. A la hora de calcular los beneficios de la iluminación natural, los elementos que se han de evaluar incluyen la hora del día, la época del año, la luz disponible y los controles que pueden extender y recoger los sistemas de sombreado para optimizar la contribución de la luz natural.

Fuentes de iluminación eficientes

Con la llegada de las fuentes de iluminación eficientes como las lámparas fluorescentes lineales, los LED de estado sólido y las lámparas de descarga de alta intensidad (HID), es fundamental poder evaluar el impacto real del rendimiento del dispositivo de iluminación. La combinación de lámpara, reactancia y luminaria con extracción de calor ayuda a maximizar la eficiencia a la vez que se equilibran las consideraciones de calidad y cantidad de la iluminación.

El diseñador puede elegir entre las opciones disponibles de tipos y fabricantes para cada aplicación en función de la eficacia, la calidad del color y la durabilidad en el análisis de la carga de HVAC. Siempre que sea posible, se puede emplear el software de modelado de energía para evaluar los componentes de carga de HVAC de un diseño de iluminación concreto. De este modo, el diseñador podrá superponer y modelar los resultados del rendimiento de iluminación dentro del espacio diseñado.

El software para el modelado de la iluminación permite a los ingenieros y arquitectos del equipo de diseño obtener una vista previa de la iluminación en un modelo BIM y comprender de un solo vistazo qué efectos tiene en el espacio del usuario. En la mayoría de los casos, puede que sea necesario desarrollar más de una simulación para identificar la disposición óptima de la iluminación para un espacio. Una vez que el equipo ha acordado la distribución del modelo, se pueden importar los datos de la carga al programa de análisis de carga del HVAC.

Contar con análisis de carga de refrigeración y modelados precisos de los sistemas de iluminación es clave para optimizar el rendimiento general del sistema de HVAC. El software de modelado y de simulación de la iluminación permite a los equipos de diseño estudiar las distintas opciones de iluminación y hallar la solución que aporta importantes ventajas al proyecto. No cabe duda de que la tecnología de iluminación nueva, que incorpora un mejor control de la iluminación, puede suponer un aumento inicial de los costes del proyecto. Sin embargo, corresponde al equipo de diseño desarrollar aquellos diseños que proporcionen, en última instancia, una ventaja económica, en el coste a lo largo del ciclo de vida, así como la optimización del rendimiento del sistema de HVAC, a la vez que se ofrece a los ocupantes un espacio confortable.


David B. Duthu es Director del Consejo en ccrd, donde cuenta con más de 37 años de experiencia en las áreas de diseño en ingeniería mecánica, diseño en ingeniería técnica y gestión de proyectos. Nolan Rome es Director Asociado e Ingeniero Mecánico Jefe en ccrd y ha sido responsable del diseño de todo tipo de centros de salud, incluyendo ampliaciones de hospitales, centros oncológicos y centros de imágenes diagnósticas en múltiples estados.

Desarrollado por ContentStream®