• Fiabilidad eléctrica y el Plan de Energía Limpia: Perspectivas de una exmiembro de la comisión reguladora

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Todo el mundo está más o menos de acuerdo en que el sistema energético estadounidense está sufriendo una transformación. Con o sin nuevas normas ambientales, como el Plan de Energía Limpia que propuso la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos, esta transición está en marcha. Nuestra historia y nuestra experiencia han demostrado que podemos capear la situación sin socavar nuestro compromiso constante e innegociable con la fiabilidad.

Para ello, sin embargo, debemos aprovechar todas las herramientas a nuestra disposición si queremos garantizar un sistema de energía robusto, fiable e integrado que ya no dependa exclusivamente de la generación centralizada de combustibles fósiles. Si se hace bien, el cambio resultante puede ofrecer beneficios por igual a los clientes, la economía, el medio ambiente, empresas eléctricas, innovadores y trabajadores.

El Plan de Energía Limpia que propone la EPA pondría, por primera vez en la historia, límites nacionales a la contaminación por carbono de las centrales eléctricas de combustibles fósiles existentes. Al hacerlo, estaría lanzando señales al mercado a largo plazo que ayudarán a promover las inversiones en eficiencia energética, respuesta a la demanda y energías renovables para los próximos años; no solo reduciendo la contaminación por carbono del sector energético al 30%, situándola por debajo de los niveles de 2005 para el 2030, sino también situándonos en el camino hacia un sistema energético más fiable y flexible.

He sido miembro de la Comisión de Servicios Públicos de Ohio y operadora del sistema eléctrico, por lo que entiendo que mantener la fiabilidad del servicio eléctrico es una responsabilidad pública de suma importancia para las autoridades responsables de la energía y el medio ambiente, y para las empresas de energía a las que supervisan. Siendo comisionada, fui vicepresidenta de la Comisión de Infraestructuras Críticas, he sido miembro del Comité de Electricidad y he formado parte del Grupo de Trabajo de Reglamentación Medioambiental y Generación, dentro de la Asociación Nacional de Comisionados Reguladores de Servicios Públicos (NARUC). He copresidido el Foro Nacional de Energía Eléctrica 2012 para modernizar la infraestructura de la electricidad del país. A petición de la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) y el Comité del Senado de Estados Unidos de Energía y Recursos Naturales, he dado mi testimonio sobre la fiabilidad de la red de transporte de energía eléctrica ante ambos organismos.

Antes de mi nombramiento para la Comisión, ocupé durante seis años el cargo de subdirectora y luego directora del Departamento de Servicios Públicos de la ciudad de Columbus, en Ohio. Mis funciones allí consistían en la gestión de la compañía eléctrica de la ciudad. Esta experiencia práctica en responder a las necesidades diarias de los consumidores de energía mediante la aprobación de normas, pero también como operadora del sistema, sumada a la experiencia en proteger la integridad financiera del sistema, me proporcionan un buen discernimiento de las exigencias del mundo real y de la importancia de la fiabilidad del sistema.

Desde ese punto de vista, quizás la característica más importante de la propuesta del Plan de Energía Limpia es la flexibilidad que proporciona a los estados y a las compañías eléctricas para elaborar planes de cumplimiento individualizados con los que reducir la contaminación mientras se mantiene y refuerza la fiabilidad del suministro eléctrico. El enfoque de la EPA establece con claridad los límites y las métricas que son de obligado cumplimiento, pero deja a los estados flexibilidad suficiente para diseñar soluciones que impulsen la economía y satisfagan esas necesidades como crean conveniente.

Esa flexibilidad hace las veces de "válvula de seguridad" ofreciendo a cada estado múltiples vías para el cumplimiento y proporcionando libertad de acción para que los estados hagan planes adaptados a sus circunstancias únicas. Además, esta flexibilidad complementa el marco sólido de las prácticas operativas, instrumentos del mercado y los procesos de planificación ya existentes para hacer frente a problemas de fiabilidad a largo y corto plazo.

Los principales expertos en política energética y fiabilidad eléctrica han intervenido recientemente para confirmar que la reducción de la contaminación por carbono va de la mano con la fiabilidad eléctrica, gracias a la estructura flexible del Plan de Energía Limpia y nuestras herramientas y procesos de fiabilidad existentes. De acuerdo con un reciente informe de The Brattle Group, es probable que la combinación de la transformación que atraviesa el sector energético, las medidas ya adoptadas por los operadores del sistema, el gran y creciente conjunto de herramientas tecnológicas y operativas disponibles y la flexibilidad que proporciona el Plan de Energía Limpia sean suficiente para garantizar que el cumplimiento normativo no se produzca a costa de la fiabilidad.

Y, justo la semana pasada, la doctora Susan Tierney, antigua subsecretaria de Política en el Departamento de Energía de Estados Unidos y excomisionada del Departamento de Servicios Públicos de Massachusetts, se unió a otros dos expertos en política energética para presentar una carta y un informe al Presidente de la Comisión Federal para la Regulación de la Energía (FERC), en los que se aseguraba que:

Las pruebas no respaldan el argumento de que el Plan de Energía Limpia propuesto causará un declive generalizado e inevitable de la fiabilidad.

En el informe se recogen ejemplos de casos recientes en los que los operadores de red, la FERC y otras entidades han utilizado eficazmente los procesos y las herramientas existentes para abordar hábilmente otro tipo de retos de fiabilidad en los últimos años, algunos de los cuales fueron graves e inesperados.

En 45 años de aplicación de la Ley de Aire Limpio, las normas de aire limpio nunca han provocado un apagón de la luz. Y nada de lo que propone el Plan de Energía Limpia, a pesar de la tremenda flexibilidad que contempla, alterará ese historial.

Este es un testimonio notable para las instituciones y procesos que tienen como finalidad proteger la fiabilidad, así como el cuidado con el que la EPA desarrolla las normas de aire limpio, y es una gran noticia para las familias y las comunidades que quieren y merecen un aire limpio, además de electricidad fiable y asequible. El Plan de Energía Limpia, al igual que el resto de nuestras normas de aire limpio vitales, ayudará a ofrecer ambas cosas.

Cheryl Roberto

Publicado originalmente el 21 de abril de 2015

El Energy Exchange Blog es un foro en el que los expertos de energía de EDF debaten sobre cómo acelerar la transición a una economía energética limpia y baja en carbono. Síguelos en Twitter: @EDFEnergyEX

Este artículo ha sido escrito por el Energy Exchange Blog de Environmental Defense Fund y publicado en Breaking Energy. Licencia legal concedida por la red editorial NewsCred.