• Ideas equivocadas comunes sobre cómo secar motores mojados

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Durante años han persistido dos ideas equivocadas sobre cómo secar los devanados húmedos. Una de ellas es utilizar un soldador para secar un motor eléctrico. La otra es que los devanados no se deben secar con temperaturas del horno por encima de 180 ºF (82 °C).

Figura 1: Secado de los devanados con un soldador u otra fuente de alimentación de CC. Cortesía de: EASA

Ideas equivocadas comunes sobre cómo secar motores mojados

Secado de los devanados con un soldador u otra fuente de alimentación de CC. Cortesía de: EASA

Método con soldador. Antes de utilizar un soldador u otra fuente de alimentación de CC para secar un motor eléctrico, tienes que saber dónde te estás metiendo.

Para los inexpertos, la mayoría de los motores eléctricos lo suficientemente grandes como para tenerlos en cuenta tienen tres conductores, uno por fase, conectados internamente, ya sea en estrella (Y) o en triángulo (Δ). (Por cierto, los términos de Y y Δ provienen de las letras griegas a las que se asemejan.)

Aplicando corriente con el soldador entre T1 y T3, solo se calientan dos fases de un motor conectado en estrella. Si la conexión interna es en triángulo, una fase se calienta con cuatro veces la potencia de las otras dos fases. En ambos casos, se deben alternar las puntas del soldador para calentar todo el devanado de manera uniforme.

Si se aplica CC a dos conductores cualquiera de un devanado conectado en triángulo, dos fases estarán en serie y la tercera estará en paralelo con respecto a estas dos. Eso significa que una fase conducirá el doble de corriente que el par de devanados en serie, por lo que se pondrá mucho más caliente. Para la conexión en estrella, solo dos fases conducen corriente, dejando la tercera fase fría.

Tanto para devanados conectados en estrella como en triángulo, alguien tiene que vigilar la intensidad y la temperatura del devanado en todo momento y mover de vez en cuando las puntas del soldador. De lo contrario, habrá partes del devanado que no se sequen por completo, o que no se sequen en absoluto. Los soldadores también tienen un ciclo de servicio que es mucho más corto que los dos o tres días que podría llevar el secar un devanado.

Los soldadores son útiles cuando se pueden sacar ambos extremos de cada fase, contando con seis hilos. Un ohmímetro confirmará tres circuitos independientes. En ese caso, las tres fases se pueden conectar en paralelo o en serie, dependiendo de la capacidad del soldador, y se secan simultáneamente.

El mito de la temperatura del horno. Otra idea falsa sostiene que los devanados no deben secarse a temperaturas de horno por encima de 180 ºF (82 °C), por temor a que la humedad atrapada reviente el aislamiento. Esta preocupación sería lógica si, de alguna manera, los devanados pudieran calentarse al instante por encima de la temperatura de ebullición.

La realidad es que los devanados, como cualquier otra cosa que se coloque en un horno, se calientan muy lentamente. La humedad saldrá de la misma forma en que entró. Conforme va aumentando lentamente la temperatura del devanado, se va evaporando, con la misma lentitud, la humedad. Aunque la norma IEEE 43 (1974) incluía un anexo con información que podría haber perpetuado esta creencia, se eliminó en el posterior ciclo de revisión.

Cada día, más de 1900 centros de servicio EASA limpian con vapor y, después, introducen los devanados en los hornos, en la mayoría de los casos con temperaturas de horno entre 250 y 300 ºF (120 y 150 °C). A pesar de que muchos de ellos reparan miles de motores al año, no hay evidencia de que este proceso haya dañado un solo devanado. La posibilidad de que el aislamiento reviente con temperaturas del horno por encima de los 212 ºF (100 °C) no es una preocupación.

Chuck Yung es Especialista en Soporte Técnico senior de la Electrical Apparatus Service Association, Inc. (EASA).

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