• Paneles de control de zonas clasificadas

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El diseño de un panel de control para una zona clasificada puede ser una tarea desalentadora para las personas con experiencia previa limitada o nula. Estos cuatro pasos básicos nos sitúan en la dirección correcta:

1. Estudiar las normativas aplicables en la región geográfica en particular. Antes de embarcarse en el diseño y determinar los componentes, hay que conocer qué organismos gubernamentales y regulaciones entrarán en juego. Eso incluye conocer dónde se va a construir el sistema y dónde se va a instalar. Si se va a instalar en otro país, puede que sea necesario tener en cuenta regulaciones adicionales.

2. Obtener la documentación oficial que certifica la clasificación de la zona. Hacemos hincapié en la palabra "oficial", hay que verificar la clasificación declarada con documentación tangible. Aquí no basta con lo que nos digan o lo que hayamos oído. Un error al anotar los requisitos de la clasificación durante una conversación telefónica puede tener consecuencias muy graves, o fatales.

3. Conviene identificar las restricciones de diseño que pueden limitar las opciones viables. La identificación de aquellos recursos que no son accesibles puede evitar que nos metamos en callejones sin salida. Por ejemplo, no conviene sugerir el uso de un armario presurizado si no es posible contar con el tipo adecuado de aire de instrumentos.

4. No hay que sacrificar la funcionalidad y la seguridad al sopesar los pros y los contras de las soluciones viables. No olvide que los paneles de control de las zonas clasificadas suelen ser muy costosos de producir y deben ser desactivados para el mantenimiento, lo que lleva a períodos de inactividad.

La mejor solución consiste en trasladar el sistema a zonas no clasificadas y emplear las barreras intrínsecas de seguridad. Si el traslado no es posible, habrá que sopesar los pros y los contras de un armario presurizado (es decir, purgado) o de un armario a prueba de explosiones para determinar el camino a seguir.

Aunque el coste de propiedad es siempre parte de la ecuación, considero que la funcionalidad resulta el factor decisivo en este caso. A modo de resumen, los armarios a prueba de explosiones son de tamaño limitado, de carácter autónomo y reúnen los requisitos para algunas de las clasificaciones más difíciles. Por contraste, los sistemas presurizados pueden ser bastante grandes, requieren sistemas de apoyo adicionales, como el aire de instrumentos, y solo son aptos para ciertas clasificaciones. A la hora de decantarse por una u otra opción existen otros criterios menos importantes, como: el coste de instalación, los métodos de instalación y la accesibilidad.

Post escrito por Andy Crossman. Andy es Especialista Sénior en Sistemas de Control en MAVERICK Technologies, un proveedor líder de soluciones de automatización que ofrece automatización industrial, fabricación estratégica y servicios de integración empresarial para los sectores de procesos. MAVERICK brinda experiencia y consultoría en una amplia variedad de áreas, como, por ejemplo, controles de automatización industrial, sistemas de control distribuidos, sistemas de ejecución de fabricación, estrategia operativa, optimización de procesos empresariales, etc.
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