• 21 recomendaciones legales para la industria de la automatización

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Mis disculpas a la Sociedad Internacional de Automatización, pero puede que ya no tengas que comprar la concisa guía de la que soy autor y que la ISA acaba de publicar con el título nada conciso “The Automation Legal Reference, a Guide to Legal Risk in the Automation, Robotics and Process Industries" (“Referencia legal sobre la automatización: una guía sobre los riesgo legales en la automatización, la robótica y las industrias de proceso”.

La razón por la que esta compra puede ser opcional es que durante los últimos dos meses he estado revelando gratuitamente las “recomendaciones” esenciales de cada uno de los 21 capítulos de ese libro. Los he repartido por las redes sociales y en conferencias (incluida la Conferencia Ejecutiva 2013 sobre el Integrador del Sistema de Control, CSIA). A continuación se enumeran esas 21 recomendaciones. La revista Control Engineering es el lugar donde se originaron muchas de estas recomendaciones y, más abajo, se incluyen varios enlaces con los que se puede acceder a varios de estos artículos iniciales.

Aquí están las 21 ideas viables que creo que son esenciales para minimizar los riesgos en los proyectos de ingeniería industrial:

1. Los proyectos de automatización son un tipo de proyecto de construcción. Esta es mi idea central. Un proyecto de automatización no radica en la venta de equipos. No se trata de suministrar un programa informático. Es la construcción de un sistema. Aquí se aplican los principios del derecho de las construcción, ya muy trillados, pero es necesario tender un puente para salvar las diferencias entre abogados e ingenieros. Cada parte necesita hablar el dialecto de la otra.

2. Conocer el método de entrega de tu proyecto. No podrás encontrar el árbol si primero no encuentras el bosque. Conocer el “método de entrega” define, antes que nada, qué empresa es propietaria de qué parte del diseño. La mayoría de los proyectos de automatización se incluyen dentro del denominado método de “diseño y construcción”, pero eso tiene sus propias consecuencias. Esas consecuencias deben tenerse en cuenta (y debe identificarse cualquier excepción importante).

3. Los formularios de contrato tipo no funcionan. Sí, es un proyecto de construcción, pero los formularios tipo de la AIA y de otras de asociaciones profesionales no están a la altura. Entre otras cosas, las garantías no son adecuadas para el software, los conceptos de prueba y puesta en marcha ni siquiera se mencionan y mejor que no entremos en lo que respecta a la propiedad intelectual.

4. Tanto los sistemas como los contratos necesitan integrarse. La integración, en el sentido del contrato, significa que el alcance de los trabajos se tiene que concretar y cerrar. Sin eso, las reglas del juego pueden variar.

5. La limitación de responsabilidad es la reina de los términos de contrato clave. Aunque no vayas a interesarte por ningún otro término del contrato, al menos presta atención a este. El resto de las disposiciones de los contratos también tienen su importancia, pero no tienen ni punto de comparación con la reina.

6. La belleza de una cláusula contractual está en el ojo de quien la mira. Naturalmente, que algo se clasifique en el nivel del grupo selecto de cláusulas contractuales potencialmente problemáticas, puede ser una simple cuestión de perspectiva. Por ejemplo, la frase “libre de defectos”, si bien favorece al usuario final, no debería ser aceptada por quienes suministran software.

7. El riesgo debe asignarse a la parte que se encuentre en la mejor posición para controlarlo. Es el argumento más convincente que se puede dar a la hora de negociar un acuerdo de automatización y, lo que es más, se hace en el mejor interés de todos. [Ver otros consejos sobre la negociación de contratos de automatización.]

8. La falta de claridad en las especificaciones no ayuda, por lo general, a nadie, excepto a los abogados. (Véanse las Siete Reglas para la redacción de especificaciones.)

9. No valorar la propiedad intelectual es dejar el dinero sobre la mesa. Debido a que la mayoría de los proyectos de automatización implican resolver creativamente un problema físico, esas soluciones pueden tener un gran valor. No es una propuesta de todo o nada; la propiedad puede ser compartida. Presta atención a todas las posibilidades.

10. Identificar y luego clasificar las normas de automatización relevantes. Hay normas y normas. Algunas son vinculantes, otras no. Saber cuál es cuál viene siendo, ¿cómo decirlo?... útil. (Ver aquí una definición de los cuatro tipos de normas de automatización.)

11. El riesgo número uno de no tener licencia es que a uno no le paguen. Cada país, estado y provincia tiene, o no, sus propios medios para regular a los que trabajan en la profesión de la automatización. Incluso si te encuentras en uno de esos lugares en los que sí se regula, hay escasas probabilidades de que tu empresa sea cuestionada por una agencia estatal. Sin embargo, los clientes sí pueden utilizarlo como una excusa para no pagarte.

12. Piensa en “verde” para obtener más negocios (y para evitar responsabilidades). La ventaja de saber lo que es el LEED y el Green Globes es poder llegar allí donde tu competidor no llegue. La desventaja puede ser tener que sufrir unas especificaciones de rendimiento basadas en el cumplimiento de los criterios del LEED.

13. Una buena higiene en el correo electrónico puede hacerte ganar la partida Esto significa cumplir la disciplina en toda la empresa. Ceñirse al “asunto”. Citar el contrato con exactitud. Utilizar la frase “entre otras cosas” para mantener la puerta abierta a añadir puntos adicionales. (Descubre más cosas sobre cómo practicar el intercambio seguro de correos electrónicos.)

14. Hacer valer una reivindicación es una inversión (que debería ser analizada como cualquier otra inversión). ¿Verdad que no comprarías acciones si el coste de transacción fuera mayor que el posible beneficio? Lo mismo ocurre con los litigios. Litigar rara vez tiene sentido, pero incluso cuando lo tiene, hay asuntos importantes que supervisar.

15. Evitar responsabilidades por negligencia significa prestar atención al proceso, a los contratos y a los seguros. El proceso es para prevenir. Los contratos son para evitar. El seguro es para aliviar.

16. Un desastre comercial no está asegurado, pero todos los desastres comerciales tienen un seguro. Lo que su compañía de seguros le dice ante una pérdida importante, a menudo no es la última palabra.

17. Los vínculos y las fianzas son huchas de reserva. Si una empresa que te debe dinero no lo tiene, los vínculos y obligaciones serán tu plan B.

18. Las partes más importantes de un contrato de servicio son las exclusiones. Estar “de guardia” forma parte de todos los contratos de mantenimiento y servicios. Pero, ¿cuándo se convierte una llamada de servicio en un proyecto nuevo? Las exclusiones que dispongas te darán la respuesta. (Obtén más ayuda sobre los contratos de mantenimiento y de servicios.)

19. Cuidado con la solvencia de los intermediarios. ¿He mencionado ya que los vínculos y las fianzas son como huchas de reserva?

20. Realizar una auditoría de tu salud jurídica. Contar con documentación inteligente para los proyectos es solo la parte exterior de la empresa frente al continuo de riesgos legales. El componente interno también necesita atención. (Ver la lista de la lavandería en cuanto a gestión de riesgos.)

21. Su abogado y usted deben trabajar con las mismas estrategias. La diferencia entre su abogado y usted, ¿es parte del problema o de la solución?

- Mark Voigtmann dirige la oficina especializada en automatización de Faegre Baker Daniels, un bufete de abogados con oficinas en EE.UU., Reino Unido y China.

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